<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-9198081573987215300</id><updated>2011-11-24T08:05:03.020-08:00</updated><category term='Cavadías'/><category term='Saint Exupery'/><category term='escritores'/><category term='Natalie Portman'/><category term='atardecer'/><category term='disney'/><category term='alicia en el país de las maravillas'/><category term='sorela'/><category term='jorge franco'/><category term='Carroll'/><category term='Altaïr'/><category term='críticas'/><category term='escribir'/><category term='música'/><category term='ciudad'/><category term='lispector'/><category term='Burton'/><category term='Siruela'/><category term='viaje'/><category term='Hombre'/><category term='citas'/><category term='fotografía'/><category term='Marta Gellhorn'/><category term='política'/><category term='películas'/><category term='literatura'/><category term='Bierce'/><category term='medellín'/><category term='lynch'/><category term='cielos'/><category term='turismo de masas'/><category term='stendhal'/><category term='guerra'/><category term='Aristarain'/><category term='efemérides'/><category term='Darren Aronofsky'/><category term='poesía'/><category term='cine'/><category term='muerte'/><title type='text'>El color de las ciudades</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://elcolordelasciudades.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9198081573987215300/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcolordelasciudades.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Juliana González</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03493385942495536850</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>20</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9198081573987215300.post-4689517124167255967</id><published>2011-08-25T02:13:00.000-07:00</published><updated>2011-08-25T04:26:49.760-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Altaïr'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='turismo de masas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Marta Gellhorn'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='citas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='viaje'/><title type='text'>Viajar. Por Martha Gellhorn</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-7BSgKLHjH6w/TlYOYz2MTWI/AAAAAAAABbs/gVNlqYtWn7U/s1600/IMGP0599.JPG" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="300" src="http://2.bp.blogspot.com/-7BSgKLHjH6w/TlYOYz2MTWI/AAAAAAAABbs/gVNlqYtWn7U/s400/IMGP0599.JPG" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #666666; font-family: Verdana, Helvetica, Arial, sans-serif; font-size: 9px; line-height: 12px;"&gt;Buen verano. 2011. Juliana González / ©&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;..."Viajar requiere verdadero aguante, y va a peor. ¿Recordáis los viejos tiempos en que teníamos maleteros y no secuestradores; cuando los hoteles estaban construidos y terminados antes de llegar; cuando los principales gremios no estaban de huelga en el punto de salida o de llegada; cuando nos daban generosas raciones de mantequilla y mermelada para desayunar, no esos diminutos recipientes de celofán y cartón; cuando el tiempo era fiable? ¿Y cuando no había que planificar el viaje como una operación militar y reservar con antelación y depósito incluido; cuando el Mediterráneo estaba limpio? ¿Os acordáis &amp;nbsp;de cuando erais una persona y no una oveja, apiñados en aeropuertos, estaciones de tren, telesillas, cines, museos, restaurantes, entre las demás ovejas? ¿Y de cuando sabíais cuánto valdría vuestro dinero en otras divisas, o cuando esperabais confiados que todo fuera bien en vez de considerar un milagro que no saliera todo mal? (...)&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;No somos héroes como los grandes viajeros, pero los aficionados seguimos siendo una raza bastante dura. Por muy horrible que haya sido el último viaje, nunca perdemos la esperanza con el próximo, a saber por qué (...)&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;[Ahora] la gente disfruta con esplendorosas rutas culturales con un encantador profesor erudito que les informa e instruye. Les guían por las antigüedades de Grecia, las iglesias coptas de Etiopia, las mezquitas de Persia y otras maravillas. Los compañeros de viaje son civilizados y los guías les ahorran los aspectos duros del viaje. A mí eso me mataría (...)&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;El viaje como afición antes era un pasatiempo de privilegiados. Ahora es un pasatiempo para todo el mundo. Tal vez el mayor cambio social desde la Segunda Guerra Mundial es la manera en que los ciudadanos de las naciones libres viajan como nunca antes en la historia. Nos hemos convertido en una amplia población flotante y una industria. Somos imprescindibles para muchas economías nacionales, aunque no por eso seamos tratados con gratitud cariñosa, más bien como langostas portadoras de oro. Gente de todas las categorías y edades viajan con convicción. El tendero y su familia van a las Islas Canarias a tomar el sol y nadar; el peluquero va a Sevilla a ver las corridas de toros; las ancianas con sus vestidos de algodón antiarrugas abandonan sus jardines para embarcarse en una ruta en autocar para ver los tulipanes de Holanda. Los fanáticos del fútbol siguen en hordas gritonas a sus equipos de país en país. Las amas de casa islandesas fletan un avión &amp;nbsp;para comprar en Marks and Spencer, donde encuentran a amas de casa árabes con velo en una situación parecida. Los &amp;nbsp;estadounidenses sobrecargan sus propios parques naturales y centros turísticos, vuelan en millones a Europa, inundan México. ¿Nos lo estamos pasando mejor que nunca?&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;He visto mucha gente que parecía estar en su propio viaje horroroso. Hombres con ojos sin luz cargando con paquetes para sus voraces esposas. Qué baratas son estas carteras de piel en Florencia, esta vajilla en Oaxaca, esos relojes de cuco en Berna. Grupos, en museos y palacios, intimidados por los guías, con los hombros caídos y los pies inflados. Amigos y amantes envueltos en escandalosas peleas en aquella soñada visita a una ciudad Romántica, Ámsterdam, Venecia, Bangkok. Agotadoras colas en estaciones de ferrocarril, empujando el equipaje centímetro a centímetro. Parejas grises silenciosas sumidas en la melancolía en el comedor de un hotel extranjero. Jóvenes padres, cargados de juguetitos infantiles, pañales, botellas, recorriendo las calles en busca de un refugio que les dé cama y desayuno. Todos abatidos por el placer, pero el buscad y hallaréis no siempre funciona con los viajes. Una vez a salvo en sus casas, pueden olvidar lo horrible que ha sido parte, gran parte o la mayoría del viaje, sacar los souvenirs, las fotografías, los recuerdos selectos, y planear otras vacaciones.&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;No hay imagen mejor calculada para persuadir a alguien de que no viaje que la sala de salidas de un gran aeropuerto. Es como la inscripción de la Estatua de la Libertad: «Dadme (…) a vuestras masas hacinadas», y que esperen. Si la asistencia a los aeropuertos fuera obligatoria por ley, protestaríamos en marchas, manifestaciones, organizaríamos piquetes en la Casa Blanca y el Parlamento, llevaríamos el caso al Tribunal Internacional, escribiríamos a The Times, pondríamos el grito en el cielo. Por voluntad propia nos sentamos allí, codo con codo, con nuestro equipaje de mano y bolsas de plástico de las tiendas exentas de impuestos, ensordecidos por los anuncios, pálidos y perdiendo el tiempo, entre una y diez horas, para ir a cualquier sitio. Parecemos derrotados, exhaustos, hartos de todo. Entonces anuncian tu vuelo, hacemos el interminable recorrido hasta la puerta de salida, nos metemos en un autobús o, si tenemos suerte, vamos a pie directamente al avión. Dentro del aeroplano, los rostros cambian, bromeamos, reímos, charlamos con extraños. Sentimos el corazón ligero y jovial porque ya está sucediendo, empezamos, volvemos a viajar".&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En: &lt;a href="http://www.revistaaltair.com/h-15-cinco-viajes-al-infierno.htm"&gt;5 viajes al infierno. Aventuras conmigo y ese otro&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Autora: Martha Gellhorn&lt;br /&gt;Editorial: Revista Altaïr&lt;br /&gt;Año: 2011&lt;br /&gt;Badalona, España&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9198081573987215300-4689517124167255967?l=elcolordelasciudades.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcolordelasciudades.blogspot.com/feeds/4689517124167255967/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9198081573987215300&amp;postID=4689517124167255967' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9198081573987215300/posts/default/4689517124167255967'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9198081573987215300/posts/default/4689517124167255967'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcolordelasciudades.blogspot.com/2011/08/viajar-por-martha-gellhorn.html' title='Viajar. Por Martha Gellhorn'/><author><name>Juliana González</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03493385942495536850</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-7BSgKLHjH6w/TlYOYz2MTWI/AAAAAAAABbs/gVNlqYtWn7U/s72-c/IMGP0599.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9198081573987215300.post-1982719294565411349</id><published>2011-02-27T10:03:00.000-08:00</published><updated>2011-02-27T13:56:15.705-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='críticas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Natalie Portman'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cine'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Darren Aronofsky'/><title type='text'>La trampa del cisne: dobles, corrección política y búsqueda de la belleza</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/-JskC0h2llCo/TWqbulhMDEI/AAAAAAAABZA/KYhbNDftV5Q/s1600/swan.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 126px;" src="http://3.bp.blogspot.com/-JskC0h2llCo/TWqbulhMDEI/AAAAAAAABZA/KYhbNDftV5Q/s400/swan.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5578442313099381826" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;!--StartFragment--&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:6.0pt"&gt;Siempre hay una supuesta &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;gran película de la temporada&lt;/i&gt; que me impulsa a volver a este blog abandonado cuya inconstancia me da vergüenza. Pero no puedo evitar volver –como nos pasa a tantos-. El año pasado fue la &lt;a href="http://elcolordelasciudades.blogspot.com/2010/04/la-alicia-de-burton-no-cae-por-el.html"&gt;Alicia de Burton&lt;/a&gt; la que me trajo de vuelta, y esta vez, cómo no, el Cisne de Aronofsky. El motivo: coinciden en ser las únicas películas cuya llegada a la cartelera había esperado con ilusión y además, como es obvio para quienes me conocen, ambas tienen un trasfondo literario que yo, aunque quiera, no paso por alto.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:6.0pt"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:6.0pt"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:6.0pt"&gt;*&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:6.0pt"&gt;Si lo que Darren Aronofsky se proponía al hacer su adaptación del &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Lago de los Cisnes&lt;/i&gt; de Tchaikovski era enfilarse en la tradición literaria y cinematográfica&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;del denominado &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;mito del doble&lt;/i&gt;, habrá que reconocerle que en buena parte lo ha conseguido. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:6.0pt"&gt;La historia de Nina Sayers, bailarina obsesionada con ser la estrella del ballet clásico ruso, encaja sin reparo alguno en la tipología del &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;doppelgänger &lt;span class="MsoEndnoteReference"&gt;&lt;span class="MsoEndnoteReference"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;mso-fareast-font-family:&amp;quot;ＭＳ 明朝&amp;quot;; mso-fareast-theme-font:minor-fareast;mso-bidi-Times New Roman&amp;quot;; mso-bidi-theme-font:minor-bidi;mso-ansi-language:ES-TRAD;mso-fareast-language: ES;mso-bidi-language:AR-SAfont-family:&amp;quot;;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:x-small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-style: normal;"&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=9198081573987215300&amp;amp;postID=1982719294565411349#_edn1" name="_ednref1" title=""&gt;[i]&lt;/a&gt;,&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:x-small;"&gt;  &lt;/span&gt;del que algo se ha hablado estos días y que hace referencia a gemelos malvados, alucinaciones mortificantes, reflejos, sombras, o trastorno de la personalidad &lt;a href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=9198081573987215300&amp;amp;postID=1982719294565411349#_edn2"&gt;[ii]&lt;/a&gt;. El guión, a su vez, se corresponde con la construcción usual de este arquetipo, en el que la obra se impone sobre su creador, donde la batalla entre lo divino y lo humano se libra en el terreno de la búsqueda de la perfección, y en el que el esfuerzo por alcanzar un objetivo imposible basta para llenar el corazón y la existencia de sus protagonistas: dar vida a su obra maestra.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:6.0pt"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:6.0pt"&gt;La adaptación, que ya es el mayor éxito de taquilla de la cartelera, refleja incluso el ideal de la búsqueda de la belleza, muy propio de esta mitología y que en la película es entendido por Nina como un baile apoteósico sin fallo ninguno de la coreografía que ha creado su maestro. El&lt;i&gt; Cisne negro&lt;/i&gt; también es fiel al triunfo recurrente del gemelo malvado: el de la creación sobre su artífice, el de la tragedia inexorable del protagonista tras alcanzar la meta que se ha propuesto.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:6.0pt"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:6.0pt"&gt;Porque si algo queda claro es que el director norteamericano conoce bien la tradición en la que pretende insertarse y por eso, para comprender todos los matices de esta película, no sólo hay que remontarse al &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;mito del doble&lt;/i&gt; sino también a Camus y su filosofía del héroe absurdo, en la que el único sentido de la vida del hombre es la creación; pasando por la mitología grecolatina –Prometeo robando el&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;fuego de los dioses; por Sísifo y su persecución de un fin inalcanzable; por Pigmalión y Galatea, donde la obra de arte cobra vida gracias al artista que la interpreta: de Nina incluso brotan plumas de cisne al final de la película. El desenlace nos remite hasta Platón, donde el alma quiere liberarse de un cuerpo del que es prisionera: “el cuerpo es la cárcel del alma”, que decía el filósofo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:6.0pt"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:6.0pt"&gt;*&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:6.0pt"&gt;Por eso lo que no le perdono a la adaptación de Aronofsky es que con semejante material, con el que autores como Balzac, Stevenson, Poe y Mary Shelley han hecho obras imprescindibles para la literatura, y Kieslowsky, Kubrick y Hitchcock en el cine &lt;a href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=9198081573987215300&amp;amp;postID=1982719294565411349#_edn3" name="_ednref3" title=""&gt;&lt;span class="MsoEndnoteReference"&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="MsoEndnoteReference"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia; mso-fareast-font-family:&amp;quot;ＭＳ 明朝&amp;quot;;mso-fareast-theme-font:minor-fareast; mso-bidi-Times New Roman&amp;quot;;mso-bidi-theme-font:minor-bidi; mso-ansi-language:ES-TRAD;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SAfont-family:&amp;quot;;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:x-small;"&gt;[iii]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, él haya incurrido en todos los tópicos contemporáneos y de la tradición ya no del doble sino de la corrección política rampante (rampante en el sentido de trepador, ambicioso sin escrúpulos) para ilustrar los tormentos del alma de la bailarina que –dicho sea ahora- encarna Natalie Portman con una veracidad excepcional, llena de sutilezas y matices. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:6.0pt"&gt;Que el director recurra, para seducir a &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;la Academia,&lt;/i&gt; a recursos tan bajos como la sexualidad atormentada de la protagonista –a cuyo amparo aprovecha para meter con forceps escenas del tipo “Madonna – Britney”–; a las drogas como alteradoras de la psique de la bailarina y detonantes de su trastorno; al cansado estereotipo del artista que se quiere tirar a su discípula, entre otros muchos tópicos, es lo que hace que la película renuncie a ser obra maestra para a cambio ganar unas cuantas estatuillas de ese dios que en nuestro tiempo se llama Óscar y que, empezando por su nombre, ya es un poco ridículo. Errores todos estos que, además de restarle al guión y al ritmo de la narración, hacen pasar por efectista y menor una &lt;a href="spotify:album:1XKcbTFM4OAjSvioiqOVOc"&gt;banda sonora&lt;/a&gt; que podría ser soberbia.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:6.0pt"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:6.0pt"&gt;Por eso esta noche quizá unos cuantos becerros de oro encumbren el Cisne Negro al olimpo banal de nuestros días y, entonces, Aronofsky habrá perdido la oportunidad de compartir panteón con otros más grandes.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:6.0pt"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:6.0pt"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:6.0pt"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div style="mso-element:endnote-list"&gt;   &lt;hr align="left" size="1" width="33%"&gt;    &lt;div style="mso-element:endnote" id="edn1"&gt;  &lt;p class="MsoEndnoteText"&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=9198081573987215300&amp;amp;postID=1982719294565411349#_ednref1" name="_edn1" title=""&gt;&lt;span class="MsoEndnoteReference"&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="MsoEndnoteReference"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;mso-fareast-font-family:&amp;quot;ＭＳ 明朝&amp;quot;; mso-fareast-theme-font:minor-fareast;mso-bidi-Times New Roman&amp;quot;; mso-bidi-theme-font:minor-bidi;mso-ansi-language:ES-TRAD;mso-fareast-language: ES;mso-bidi-language:AR-SAfont-family:&amp;quot;;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:x-small;"&gt;[i]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:x-small;"&gt; &lt;/span&gt;Palabra que en alemán se utiliza para el doble fantasmagórico de una persona viva. La palabr&lt;span&gt;&lt;span&gt;a proviene de doppel, que significa "doble", y gänger, traducida como "andante". Su forma más antigua, acuñada por el novelista Jean Paul en 1796, es Doppeltgänger, 'el que camina al lado' (MOLINA FOIX, Juan Antonio (2007). Cuentos de dobles. Madrid, Siruela. 10-11).&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoEndnoteText"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="mso-element:endnote" id="edn2"&gt;  &lt;p class="MsoEndnoteText"&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=9198081573987215300&amp;amp;postID=1982719294565411349#_ednref2" name="_edn2" title=""&gt;&lt;span class="MsoEndnoteReference"&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="MsoEndnoteReference"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;mso-fareast-font-family:&amp;quot;ＭＳ 明朝&amp;quot;; mso-fareast-theme-font:minor-fareast;mso-bidi-Times New Roman&amp;quot;; mso-bidi-theme-font:minor-bidi;mso-ansi-language:ES-TRAD;mso-fareast-language: ES;mso-bidi-language:AR-SAfont-family:&amp;quot;;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:x-small;"&gt;[ii]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; “El doble en la literatura se ha representado básicamente a través del diablo, o la sombra del protagonista. El doble también habita las superficies del agua y los espejos, desde donde devuelven a sus dueños imágenes horrorosas. Aunque a veces no media ni la sombra física del personaje ni superficies refle&lt;span&gt;&lt;span&gt;ctoras. Entonces, el doble es, sin más, una alucinación mortificante”. (DOMÍNGUEZ, Vicente (2003): “El mal y el doble: mutaciones en la representación de la maldad”, en Imágenes del mal: ensayos de cine, filosofía y literatura sobre la maldad. Madrid, Valdemar, pp. 11-30)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: 24px; "&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;!--StartFragment--&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:36.0pt;text-align:justify;text-indent: -18.0pt;line-height:150%"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;!--EndFragment--&gt;     &lt;/div&gt;  &lt;div style="mso-element:endnote" id="edn3"&gt;  &lt;p class="MsoEndnoteText"&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=9198081573987215300&amp;amp;postID=1982719294565411349#_ednref3" name="_edn3" title=""&gt;&lt;span class="MsoEndnoteReference"&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="MsoEndnoteReference"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;mso-fareast-font-family:&amp;quot;ＭＳ 明朝&amp;quot;; mso-fareast-theme-font:minor-fareast;mso-bidi-Times New Roman&amp;quot;; mso-bidi-theme-font:minor-bidi;mso-ansi-language:ES-TRAD;mso-fareast-language: ES;mso-bidi-language:AR-SAfont-family:&amp;quot;;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:x-small;"&gt;[iii]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; La obra maestra desconocida (Honoré de Balzac), Doctor Jekyll y Mr. Hyde (Robert Louis Stevenson), El retrato oval, la caída de la casa Usher, William Wilson (Edgar Allan Poe), Frankenstein (Mary Shelley), E.T.A Hoffman (Los elixires del diablo), La doble vida de Verónica (Kieslowsky), El resplandor (Stanley Kubrick), entre otros.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoEndnoteText"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;!--EndFragment--&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9198081573987215300-1982719294565411349?l=elcolordelasciudades.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcolordelasciudades.blogspot.com/feeds/1982719294565411349/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9198081573987215300&amp;postID=1982719294565411349' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9198081573987215300/posts/default/1982719294565411349'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9198081573987215300/posts/default/1982719294565411349'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcolordelasciudades.blogspot.com/2011/02/la-trampa-del-cisne-dobles-correccion.html' title='La trampa del cisne: dobles, corrección política y búsqueda de la belleza'/><author><name>Juliana González</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03493385942495536850</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-JskC0h2llCo/TWqbulhMDEI/AAAAAAAABZA/KYhbNDftV5Q/s72-c/swan.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9198081573987215300.post-5859559944640974317</id><published>2010-07-06T07:32:00.001-07:00</published><updated>2010-07-06T08:39:52.474-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cielos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='fotografía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cine'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Aristarain'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='citas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='películas'/><title type='text'>Lugares comunes</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_m3A9mfMyZ4c/TDNJb70VD4I/AAAAAAAAAmY/6i52UM3Wy_g/s1600/SansLucero.JPG"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 220px; DISPLAY: block; HEIGHT: 400px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5490813114957238146" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_m3A9mfMyZ4c/TDNJb70VD4I/AAAAAAAAAmY/6i52UM3Wy_g/s400/SansLucero.JPG" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="LINE-HEIGHT: 12px;font-size:x-small;" class="Apple-style-span" &gt; &lt;div style="TEXT-ALIGN: center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;Sin estrellas, Jerte 2008. Juliana González / ©&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,0,0); -webkit-text-decorations-in-effect: none" class="Apple-style-span"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;em&gt;“Tuvimos que regresar para darnos cuenta de lo bien que lo habíamos pasado. Al volver de un viaje uno tiene la secreta esperanza de que algún milagro pueda haber hecho que todo sea distinto. Pero basta con salir a la calle un rato para que la esperanza se rompa. Sin anestesia. Como tantas otras veces, empecé a preguntarme qué carajos estábamos haciendo aquí, qué esperábamos, por qué no nos íbamos de una vez por todas. También como otras veces, no encontré la respuesta, y nos seguimos quedando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;…La lucidez es un don y es un castigo. Está todo en la palabra. Lúcido viene de Lucifer, el arcángel rebelde, el demonio. Pero también se llama Lucifer el lucero del alba, la primera estrella, la más brillante, la ultima en apagarse. Lúcido viene de Lucifer y Lucifer viene de luz y de ferus, que quiere decir el que tiene luz, el que trae la luz que permite la visión interior; el bien y el mal, todo junto; el placer y el dolor. La lucidez es dolor y el único placer que uno puede conocer, y lo único que se parecerá remotamente a la alegría es el placer de ser consciente de la propia lucidez, el silencio de la comprensión, el silencio del mero estar. En esto se van los años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;…Traté de convencerme, a veces con éxito, de que mi vida tendría sentido si la vivía por ella (...) Uno sabe, pero se olvida de que sabe. Esa es la manera de convivir con la lucidez. Pero la cosa se complica cuando uno no se puede olvidar. El despertar de la lucidez puede no suceder nunca, pero cuando llega, si llega, no hay modo de evitarlo. Y cuando llega, llega para siempre. Cuando se percibe el absurdo, el sinsentido de la vida, se percibe también que no hay metas y que no hay progreso. Se entiende, aunque no se lo quieras aceptar, que la vida nace con la muerte adosada; la vida y la muerte no son consecutivas, sino simultáneas e inseparables. Si uno puede conservar la cordura y cumplir con normas y rutinas en las que no cree es porque la lucidez nos hace ver que la vida es tan banal que no se puede vivir como en una tragedia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;…El lúcido puede seguir viviendo mientras conserve el instinto de la especie, el impulso vital. Es muy posible que con el paso de los años esa fuerza instintiva se pierda, y es necesario entonces apelar a algo parecido a la fe. Hay que inventarse una meta, un motivo que nos permita reemplazar el impulso animal que se ha perdido por una voluntad meramente racional. Pero esa voluntad es un motor muy difícil de mantener. De repente, sin motivo, se va, se apaga, desaparece. Es entonces cuando se sigue o no se sigue. Se puede o no se puede. Y si no se puede, no hay culpa. No importa el amor de los otros ni el amor que uno siente por ellos. Si uno no sigue, todo sigue sin uno y sigue igual. Todo pasa, la ausencia pasa. Se conoce la muerte antes de morir. Es un final antiguo, rutinario y común, es un final deseado que se espera sin temor, porque se ha vivido ya muchas veces. Todo da igual”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;En: &lt;em&gt;Lugares Comunes. &lt;/em&gt;Película argentina de Adolfo Aristarain, 2002.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_m3A9mfMyZ4c/TDM-tcwdVMI/AAAAAAAAAmI/WRpnbrg1zGo/s1600/SansLucero.JPG"&gt;&lt;/a&gt;&lt;span class="Apple-style-span"   style="font-family:Verdana, Helvetica, Arial, sans-serif;color:#666666;"&gt;&lt;span style="LINE-HEIGHT: 12px;font-size:x-small;" class="Apple-style-span" &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9198081573987215300-5859559944640974317?l=elcolordelasciudades.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcolordelasciudades.blogspot.com/feeds/5859559944640974317/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9198081573987215300&amp;postID=5859559944640974317' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9198081573987215300/posts/default/5859559944640974317'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9198081573987215300/posts/default/5859559944640974317'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcolordelasciudades.blogspot.com/2010/07/lugares-comunes.html' title='Lugares comunes'/><author><name>Juliana González</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03493385942495536850</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_m3A9mfMyZ4c/TDNJb70VD4I/AAAAAAAAAmY/6i52UM3Wy_g/s72-c/SansLucero.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9198081573987215300.post-8318387914688799408</id><published>2010-06-26T09:00:00.000-07:00</published><updated>2010-06-26T09:48:01.697-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='muerte'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='citas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='lynch'/><title type='text'>Tres generaciones</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_m3A9mfMyZ4c/TCYvJq54mWI/AAAAAAAAAmA/le6qo7_I5xc/s1600/giacometti-sculpture1.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 214px; height: 320px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_m3A9mfMyZ4c/TCYvJq54mWI/AAAAAAAAAmA/le6qo7_I5xc/s320/giacometti-sculpture1.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5487125039179929954" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;center&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="  color: rgb(102, 102, 102); line-height: 12px; font-family:Verdana, Helvetica, Arial, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: x-small;"&gt;Hombres que caminan / Albert Giacometti&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/center&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;"Quizás es lo mismo para cada generación: sexo y muerte son lecciones obligatorias (...)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mis padres, eternos enamorados, terminaron la secundaria justo antes de que terminara la Segunda Guerra Mundial (...) para ellos el mundo parecía estar lleno de posibilidades. Su sexualidad, avivada por el hambre y el contacto con la muerte, suspendida por la amenaza del embarazo, postergada por la guerra, floreció con el baby boom. Sexo y muerte eran antónimos. El mundo era de honrados y villanos, vírgenes y putas, pandillas de buenos y malos (las fotografías son en blanco y negro). Conocidos por su romanticismo y fidelidad, los hijos de las grandes guerras y la gran depresión ansiaban seguridad, confianza y permanencia, inversiones prudentes y una porción de algo sólido. Se casaban para siempre, compraban una casa en los suburbios y vivían como si nunca fueran a morir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para nosotros, la generación de la posguerra, que nacimos con un arma nuclear a punto de estallar y crecimos con una apuntando hacia Cuba y otra hacia Berlín, el amor y la muerte eran dibujos animados en la televisión. Mirábamos hacia el cielo, mirábamos las noticias. Jugábamos en los refugios antiaéreos. Y justo cuando estábamos saliendo o entrando en la pubertad, la estocada cayó sobre Kennedy. Ese viernes, en la secundaria, dejamos nuestras fantasías de pechos y pelvis (...) para considerar la primera muerte que ocurrió en nuestras vidas. (...) De manera espontánea, casual, impredecible, nos aferramos al placer que podíamos obtener. La vida era una sola. Si no podíamos estar con la persona amada, cariño, amábamos a la persona con la que estábamos. Ahora y entonces envejecemos con la gracia (...) de un oso polar en patines. Temerosos de morir por sorpresa, planificamos nuestra paternidad, preparamos con anticipación los funerales de nuestros padres, convencidos de que podemos presentir los sentimientos que nos han dicho que acompañan una nueva vida, un verdadero amor y una muerte. Y con toda esa planificación, con toda esa microorganización, con todas nuestras protestas por los errores de nuestros padres, abortamos más, nos divorciamos más que veinte generaciones juntas en el mundo entero antes que nosotros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(...) Pero temo que para mis hijas y para mis hijos sexo y muerte sean casi sinónimos. Riman demasiado bien para estar separados. El sexo, para ellos, es un extraño juego de ruleta, una lotería mortal en la que calculan probabilidades de tener sexo seguro, más seguro, y totalmente seguro (nombre que se le da a la ausencia de sexo). ¿Y qué es la muerte para ellos? Una especie de bostezo, de pequeña distracción para quienes nada es capaz de impresionar (...) habitan un mundo tan tecnificado que todo funciona mejor, incluso la gente, pero nadie parece saber para qué. Han sido educados por representaciones de los padres, por prescripciones y por la televisión por cable, y han alcanzado la soledad que sus mayores ansiaban. Llegan a los 20 menos interesados en encontrarse a sí mismos que en encontrar una salida. Sin fe, sin esperanza, sin guía en el amor, hacen hijos para tener compañía y se matan a sí mismos con una violencia inefable y en cantidades pasmosas; sufren la deficiencia de sentido adquirida con la cultura pop, la religión del bienestar que les dice que no se preocupen, que sean felices, que cuiden de sí mismos y de su autoestima. Esperan heredar, además del vacío espiritual que les dejan sus padres, la cuenta de la tarjeta con la que hicieron todos los pagos".&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;En &lt;i&gt;El enterrador,&lt;/i&gt; de Thomas Lynch. Editorial Alfaguara, 2004&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9198081573987215300-8318387914688799408?l=elcolordelasciudades.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcolordelasciudades.blogspot.com/feeds/8318387914688799408/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9198081573987215300&amp;postID=8318387914688799408' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9198081573987215300/posts/default/8318387914688799408'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9198081573987215300/posts/default/8318387914688799408'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcolordelasciudades.blogspot.com/2010/06/tres-generaciones.html' title='Tres generaciones'/><author><name>Juliana González</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03493385942495536850</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_m3A9mfMyZ4c/TCYvJq54mWI/AAAAAAAAAmA/le6qo7_I5xc/s72-c/giacometti-sculpture1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9198081573987215300.post-6429097445035472645</id><published>2010-05-10T11:47:00.000-07:00</published><updated>2010-05-10T12:35:57.012-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='poesía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cavadías'/><title type='text'>Un cuchillo</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_m3A9mfMyZ4c/S-hVpnCLUiI/AAAAAAAAAls/c9H7glQ5TXY/s1600/daga.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 318px; FLOAT: right; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5469715920782578210" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_m3A9mfMyZ4c/S-hVpnCLUiI/AAAAAAAAAls/c9H7glQ5TXY/s320/daga.jpg" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;div style="TEXT-ALIGN: left"&gt;&lt;i&gt;Siempre llevo ceñido aquí en mi cinturón&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: left"&gt;&lt;i&gt;un cuchillo pequeño, africano, de acero&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: left"&gt;&lt;i&gt;–como aquellos que llevan los árabes consigo–&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: left"&gt;&lt;i&gt;que le compré a un viejo mercader en Argel.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: left"&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: left"&gt;&lt;i&gt;Como si fuera ayer, recuerdo al anticuario,&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: left"&gt;&lt;i&gt;se parecía a un cuadro, a un viejo óleo de Goya,&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: left"&gt;&lt;i&gt;–de pie al lado de espadas y uniformes raídos –&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: left"&gt;&lt;i&gt;que con su ronca voz me dijo estas palabras:&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: left"&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: left"&gt;&lt;i&gt;“Este cuchillo que tú me quieres comprar&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: left"&gt;&lt;i&gt;está envuelto en leyenda y en historias extrañas,&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: left"&gt;&lt;i&gt;y quienes lo tuvieron –dicen– alguna vez&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: left"&gt;&lt;i&gt;a una persona amada dieron muerte con él.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: left"&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: left"&gt;&lt;i&gt;Don Basilio mató con él a Doña Julia,&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: left"&gt;&lt;i&gt;a su hermosa mujer, porque lo había engañado.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: left"&gt;&lt;i&gt;Y el conde Antonio mató a su pobre hermano&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: left"&gt;&lt;i&gt;en secreto una tarde con el mismo puñal.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: left"&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: left"&gt;&lt;i&gt;Por celos mató un moro a su mujer amada&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: left"&gt;&lt;i&gt;y a un contramaestre griego mató cierto italiano.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: left"&gt;&lt;i&gt;Mano tras mano ha ido a parar a mis manos&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: left"&gt;&lt;i&gt;y aunque mis ojos vieron muchas cosas, me asusta.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: left"&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: left"&gt;&lt;i&gt;Míralo, ven aquí. Tiene un ancla y un escudo.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: left"&gt;&lt;i&gt;Toma, es ligero, pesa casi un cuarto de kilo,&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: left"&gt;&lt;i&gt;pero yo en tu lugar compraría otra cosa.”&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: left"&gt;&lt;i&gt;“¿Cuánto pues?” “Siete francos. Si quieres tómalo”&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: left"&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: left"&gt;&lt;i&gt;Siempre llevo ceñida una daga al cinturón&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: left"&gt;&lt;i&gt;que de algún modo hizo que yo la hiciera mía,&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: left"&gt;&lt;i&gt;y como nunca odié a muerte en este mundo&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: left"&gt;&lt;i&gt;temo volverla un día contra mi propio pecho...&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: left"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: left"&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: left"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;En: La cruz del sur. HERMAION. Documentos de trabajo: edición y traducción de textos griegos Poesía completa de Nicos Cavadías. Edición, traducción y notas de David Hernández de la Fuente. En http://bit.ly/c7dLgm &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: left"&gt;&lt;span style="font-size:+0;"&gt;&lt;span style="font-size:+0;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: italic" class="Apple-style-span"&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: normal" class="Apple-style-span"&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: italic" class="Apple-style-span"&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: normal" class="Apple-style-span"&gt;&lt;span style="WHITE-SPACE: pre;font-family:Arial, sans-serif;" class="Apple-style-span" &gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD;font-size:14;" lang="ES-TRAD" &gt;&lt;span style="font-size:+0;"&gt;&lt;span style="font-size:+0;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;?xml:namespace prefix = o /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9198081573987215300-6429097445035472645?l=elcolordelasciudades.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcolordelasciudades.blogspot.com/feeds/6429097445035472645/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9198081573987215300&amp;postID=6429097445035472645' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9198081573987215300/posts/default/6429097445035472645'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9198081573987215300/posts/default/6429097445035472645'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcolordelasciudades.blogspot.com/2010/05/un-cuchillo.html' title='Un cuchillo'/><author><name>Juliana González</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03493385942495536850</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_m3A9mfMyZ4c/S-hVpnCLUiI/AAAAAAAAAls/c9H7glQ5TXY/s72-c/daga.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9198081573987215300.post-751956665029226103</id><published>2010-04-19T15:07:00.000-07:00</published><updated>2010-04-20T10:41:11.173-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='disney'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Burton'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='críticas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cine'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Carroll'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='películas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='alicia en el país de las maravillas'/><title type='text'>La Alicia de Burton no cae por el agujero</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_m3A9mfMyZ4c/S8zW22H_scI/AAAAAAAAAlk/h7J_4JG0BCQ/s1600/alice01.gif"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 302px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_m3A9mfMyZ4c/S8zW22H_scI/AAAAAAAAAlk/h7J_4JG0BCQ/s320/alice01.gif" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5461976685823898050" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No cae, no. La tierna muchachita inglesa que tiene sueños delirantes, salidas malhumoradas ante los galimatías del país de las maravillas e incluso discusiones &lt;i&gt;de método&lt;/i&gt; con un huevo de rasgos humanos, un sombrerero y una oruga que parece egipcia (por aquello de la pipa), se ha convertido de pronto en una adolescente casadera y rebelde porque no usa corsé ni quiere casarse con el sapo que quieren venderle como príncipe. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No cae, no, apenas se asoma. La Alicia de Burton –o mejor, de Linda Woolverton, la autora del guión- se queda apenas en la adaptación de la adaptación de lo que ya Disney había hecho en los años cincuenta, añadiendo un personaje aquí y otro allá –esta vez, sobre todo, de Alicia a través del espejo-, un truquillo de 3D así, otro asá, y un Jim Carrey (perdón, quiero decir Johnny Deep, pero ahora de hacer tantas muecas parece su hermano gemelo) quien en lugar de inmortalizar al sombrerero –que tampoco lo necesita- lo confunde en el imaginario con Charlie, el de la fábrica, con el Barbero de la calle Tweed, y hasta con Jack Sparrow cuando camina como por pasarela sobre la mesa del té en la que siempre son las seis de la tarde. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y cuando digo que no cae, no quiero hacer con ello una crítica. Alicia no cae por el agujero simplemente porque no puede caer. La obra de Carroll no puede ser adaptada, como casi ninguna que podamos considerar Literatura (pienso por ejemplo en lo que sería adaptar El Aleph, para que me entiendan), siendo ésta además una bilogía particularmente inadaptable por aquello de que su virtuosismo está justo en el lenguaje, y no en la historieta. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Yo, como &lt;a href="http://www.abc.es/20100416/cultura-cine/castigada-jugar-20100416.html"&gt;@Federico&lt;/a&gt; y otros tantos, tampoco he sido nunca una fan de Alicia. A mí sus raíces en el folclore de la Inglaterra del siglo XVIII me han quedado siempre demasiado lejos y nunca me ha llegado a tanto la curiosidad filológica para desentrañar los retruécanos de la Liebre de marzo y el sombrerero, o para rastrear el significado de los juegos de palabras –complejos en inglés e intraducibles al castellano, un idioma en el que, para mi gusto, se quedan sosos- ni el origen de personajes como &lt;i&gt;Tweedledum y Tweedledee, Humpty Dumpty &lt;/i&gt;o el &lt;i&gt;Jabberwock&lt;/i&gt;, de los que sé apenas que provienen de poemas de la era victoriana y literatura épica, la jerga popular y canciones de cuna de comienzos del XIX. Y lo sé entre otras cosas porque cantaba &lt;i&gt;Twinkle twinkle little star&lt;/i&gt; de niña, en el colegio, y hasta dibujaba a &lt;i&gt;Humpty Dumpty&lt;/i&gt; en huevos de pascua. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero todo eso está ahí, aunque la mayoría no esté por la labor de desentrañarlo. Carroll propone el juego desde su propio nombre –de nacimiento: Charles Lutwidge; en latín: Carolus Ludovicus; invertido: Ludovicus Carolus; y anglificado: Lewis Carroll- y a partir de entonces toda su obra es un espejo que encuentra asidero en la realidad de su tiempo, empezando por la niña Alicia Lidell en la que se inspira y por la que hoy la corrección política ambulante seguro lo hubiera acusado de pedófilo, y quizá hasta le hubiera censurado la obra. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero son todos esos referentes los que vienen a poner orden en el sinsentido del fondo del agujero y los que le dan a la Alicia literaria la dimensión y la profundidad que Burton no puede darle, y a los que el director solo alcanza a hacerles un guiño cuando el gato de Cheshire, en la película, se despide de su sombrero favorito con un &lt;i&gt;goodbye, dear hat&lt;/i&gt;, (casi homófona de &lt;i&gt;dear heart&lt;/i&gt;). Evidentemente, el guiño se queda muy corto, y, como dice &lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/cine/relativo/Pais/Maravillas/elpepuculcin/20100416elpepicin_2/Tes"&gt;@Boyero&lt;/a&gt;, “el poso que deja es escaso”.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La película se queda pues en un despliegue de virtuosismo técnico (en este caso forzado: estaba pensada para 2D) en el que Burton hace gala de que sabe para quien trabaja. Pero el buen ritmo y la técnica sólo le alcanzan para enriquecer en la pantalla los dibujos que hiciera del libro el caricaturista Jhon Tenniel en 1864 -copiados casi fielmente, salvo Alicia-, mientras simplifica de paso, y en exceso, todo aquel mundo onírico, simbólico y fantástico, quedándose una vez más en un cuento para niños y adultos, esta vez con moraleja. Una lástima, porque aunque te lo pasas bien, no llegas a caer con Alicia por el agujero. Eso es lo que yo hubiera querido.&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"   style="  border-collapse: collapse; white-space: pre; -webkit-border-horizontal-spacing: 2px; -webkit-border-vertical-spacing: 2px; font-family:arial, sans-serif;font-size:17px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"   style="border-collapse: separate;   white-space: normal; -webkit-border-horizontal-spacing: 0px; -webkit-border-vertical-spacing: 0px; font-family:Georgia, serif;font-size:16px;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style=" mso-ansi-language:ES-TRAD;font-family:Georgia;font-size:11.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9198081573987215300-751956665029226103?l=elcolordelasciudades.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcolordelasciudades.blogspot.com/feeds/751956665029226103/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9198081573987215300&amp;postID=751956665029226103' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9198081573987215300/posts/default/751956665029226103'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9198081573987215300/posts/default/751956665029226103'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcolordelasciudades.blogspot.com/2010/04/la-alicia-de-burton-no-cae-por-el.html' title='La Alicia de Burton no cae por el agujero'/><author><name>Juliana González</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03493385942495536850</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_m3A9mfMyZ4c/S8zW22H_scI/AAAAAAAAAlk/h7J_4JG0BCQ/s72-c/alice01.gif' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9198081573987215300.post-8603405415426067937</id><published>2010-04-06T13:40:00.000-07:00</published><updated>2010-04-08T00:24:13.401-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='guerra'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='citas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Hombre'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Saint Exupery'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='escribir'/><title type='text'>Escribir qué, para qué</title><content type='html'>&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;a href="http://matamoscasdos.blogspot.com/2010/04/dejar-atras.html"&gt;@Martín&lt;/a&gt; quisiera hablar de Moncayo en su blog, pero no puede. De un tiempo para acá, le ronda la idea de cambiar la forma de abordar su profesión –el periodismo–, y se plantea, como ya lo ha hecho otras veces, por qué no “hablar de lo mismo que trata todo el mundo todo el tiempo” o, más bien, “dejar de hacer entradas sobre nada, sobre devaneos inútiles y sin importancia, cuando allá afuera, en este mundo tan jodido, están pasando cosas”. &lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;Yo, como él, y quizá como todos los que hemos tenido una tribuna pública, más de una vez me he preguntado el qué y el por qué de estos espacios, en los que hay un poco de todo y mucho de nada -fue esa la razón por la que abandoné este blog durante más de dos años-. &lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;Antenoche encontré un texto que viene a cuento de esas dudas de Martín, mías, de tantos. Fue en la «Carta al General X» de Saint Exupéry, escrita en julio de 1943 cuando el escritor y piloto francés embarcó en un comboy americano con destino a África del Norte, en una escuadrilla de las tropas aliadas al mando del coronel Elliot Roosevelt, en plena batalla contra el horror del nazismo. Dejo aquí un trozo de ese texto no a modo de respuesta, sino más bien como látigo para quienes escribimos -sea para muchos, para pocos, para nadie-, para que al sentarnos frente a la página en blanco no nos abandone nunca esa duda. Si no nos abandona, eso significará que no escribimos por vanidad, sino pensando en el Hombre. Porque está claro que lo que nos cambia la vida no son las noticias por las que corren los periodistas todos los días de un lado a otro -que más bien distraen de los verdaderos problemas-. Lo que de verdad nos cambia la vida son las ideas, cuando afuera, en este mundo tan jodido, están pasando y seguirán pasando cosas.&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;i&gt;"Es imprescindible hablar a los hombres. ¿De qué servirá ganar la guerra si después tendremos que soportar ataques de epilepsia revolucionaria durante cien años? Cuando por fin el asunto alemán quede zanjado, comenzarán a plantearse todos los auténticos problemas (…) Qué bien se portan, qué tranquilos están estos hombres agrupados (…) Al hombre de hoy se le mantiene tranquilo dentro de su ambiente, con un juego l&lt;span style="FONT-STYLE: normal" class="Apple-style-span"&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: italic" class="Apple-style-span"&gt;a belote[1] o con el bridge. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: normal" class="Apple-style-span"&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: italic" class="Apple-style-span"&gt;Estamos castrados de una forma muy curiosa. De este modo por fin somos libres. Nos han cortado los brazos y las piernas, y después nos han concedido la libertad para marcharnos. Pero yo odio esta época en la que, bajo el totalitarismo universal, el hombre se convierte en ganado afable, educado y tranquilo. ¡Y nos venden eso como progreso moral! (…) &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: normal" class="Apple-style-span"&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: italic" class="Apple-style-span"&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: normal" class="Apple-style-span"&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: italic" class="Apple-style-span"&gt;¿A dónde vamos nosotros en esta época de funcionariado universal? Hombre robot, hombre termita, hombre que oscila entre el trabajo en cadena y el juego de naipes; hombre castrado de todo su poder creador y que ni siquiera sabe crear, desde lo hondo de su aldea, ni una danza ni una canción; hombre al que se alimenta con una cultura estándar, como se alimenta a los bueyes con heno. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: normal" class="Apple-style-span"&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: italic" class="Apple-style-span"&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: normal" class="Apple-style-span"&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: italic" class="Apple-style-span"&gt;Eso es el hombre de hoy (…) y cuando se haya ganado la guerra, se planteará el problema fundamental, el de nuestro tiempo: el del sentido del hombre, y no existe una respuesta preparada, y yo tengo la impresión de estar acercándome a la más sombría época de la historia del mundo (…) por eso, si salgo con vida de este job necesario e ingrato[2], sólo tendré un problema, ¿qué se puede, qué se debe decir a los hombres?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;div style="mso-element: footnote-list"&gt;&lt;hr align="left" size="1" width="33%"&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="mso-element: footnote" id="ftn1"&gt;&lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="mso-footnote-id: ftn1" title="" href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Juliana%20González/My%20Documents/Blogs/El%20color%20de%20las%20ciudades/para%20martín.doc#_ftnref1" name="_ftn1"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character: footnote"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-family:'Times New Roman';font-size:10;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;[1] Juego de naipes &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;[2] Se refería a salir con vida de la II guerra mundial. No lo hizo. Saint Exupéry murió en el aire, pilotando un avión de guerra el 31 de julio de 1944, durante una misión de reconocimiento destinada a preparar el desembarco en Provenza, y apenas un año después de escribir esta «Carta al General X». Afortunadamente, fue mucho lo que St. Ex alcanzó a decirnos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: center"&gt;&lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;img src="http://3.bp.blogspot.com/_m3A9mfMyZ4c/S7xPZZknSqI/AAAAAAAAAk4/qgwWF4nE07Q/s320/301_4093.JPG" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9198081573987215300-8603405415426067937?l=elcolordelasciudades.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcolordelasciudades.blogspot.com/feeds/8603405415426067937/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9198081573987215300&amp;postID=8603405415426067937' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9198081573987215300/posts/default/8603405415426067937'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9198081573987215300/posts/default/8603405415426067937'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcolordelasciudades.blogspot.com/2010/04/escribir-que-para-que.html' title='Escribir qué, para qué'/><author><name>Juliana González</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03493385942495536850</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_m3A9mfMyZ4c/S7xPZZknSqI/AAAAAAAAAk4/qgwWF4nE07Q/s72-c/301_4093.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9198081573987215300.post-982998216079656180</id><published>2010-04-05T11:23:00.001-07:00</published><updated>2010-04-05T11:31:31.460-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Siruela'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='citas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='lispector'/><title type='text'>Aprendizaje</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_m3A9mfMyZ4c/S7osUAiKc6I/AAAAAAAAAko/98psJhJ3RuA/s1600/corgif.gif"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 150px; height: 200px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_m3A9mfMyZ4c/S7osUAiKc6I/AAAAAAAAAko/98psJhJ3RuA/s200/corgif.gif" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5456722620765074338" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;"Existe un ser que vive dentro de mí como si fuese su casa, y es. Se trata de un caballo negro y lustroso que a pesar de ser enteramente salvaje -pues nunca vivió antes en nadie ni jamás le pusieron riendas ni montura- a pesar de ser enteramente salvaje tiene por eso mismo una dulzura natural de quien no tiene miedo: come a veces en mi mano. Su hocico está húmedo y fresco. Beso su hocico. Cuando yo muera, el caballo negro se quedará sin casa y va a sufrir mucho. A menos que él elija otra casa y que esa otra casa no tenga miedo de aquello que es al mismo tiempo salvaje y suave. Aviso que no tiene nombre: basta llamarlo y se adivina su nombre. O no se adivina, pero, una vez llamado con dulzura y autoridad, acude. Si olfatea y siente que un cuerpo-casa está libre, trota silenciosamente y acude. Aviso también que no se debe temer su relincho: uno se engaña y piensa que es uno mismo el que está relinchando de placer o de cólera, uno se asusta con el acceso de dulzura de lo que es por primera vez".&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;Aprendizaje o el libro de los placeres&lt;/i&gt; de Clarice Lispector. Ediciones Siruela, 2008.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9198081573987215300-982998216079656180?l=elcolordelasciudades.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcolordelasciudades.blogspot.com/feeds/982998216079656180/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9198081573987215300&amp;postID=982998216079656180' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9198081573987215300/posts/default/982998216079656180'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9198081573987215300/posts/default/982998216079656180'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcolordelasciudades.blogspot.com/2010/04/aprendizaje.html' title='Aprendizaje'/><author><name>Juliana González</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03493385942495536850</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_m3A9mfMyZ4c/S7osUAiKc6I/AAAAAAAAAko/98psJhJ3RuA/s72-c/corgif.gif' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9198081573987215300.post-4600967856492883427</id><published>2010-03-29T09:14:00.000-07:00</published><updated>2010-03-29T15:18:17.799-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ciudad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='jorge franco'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='medellín'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='citas'/><title type='text'>Batalla Hombre-Ciudad</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_m3A9mfMyZ4c/S7Dbi4MBANI/AAAAAAAAAkQ/NdIFXsvNRtU/s1600/medelin.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; DISPLAY: block; HEIGHT: 299px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5454100540990488786" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_m3A9mfMyZ4c/S7Dbi4MBANI/AAAAAAAAAkQ/NdIFXsvNRtU/s400/medelin.jpg" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;"Medellín está encerrada por dos brazos de montañas. Un abrazo topográfico que nos encierra a todos en el mismo espacio. Siempre se sueña con lo que hay detrás de esas montañas aunque nos cueste desarraigarnos de este hueco; es una relación de amor y odio, con sentimientos más hacia una mujer que hacia una ciudad (...) Medellín es como esas matronas de antaño, llena de hijos, rezandera, piadosa y posesiva, pero también madre seductora, puta, exuberante y fulgurosa (…) el que se va vuelve, el que reniega se retracta, el que la insulta se disculpa y el que la agrede la paga (…) Algo muy extraño nos sucede con ella, porque a pesar del miedo que nos mete, de las ganas de largarnos que todos alguna vez hemos tenido, a pesar de haberla matado muchas veces, Medellín siempre termina ganando".&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En &lt;i&gt;Rosario Tijera&lt;/i&gt;s de Jorge Franco. Mondadori, 2004&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Viajando hacia Extremadura me enteré hace días de que en España, en la provincia de Badajoz, existe un pequeño municipio de 36 mil habitantes que se llama Medellín, pero doy por descontado que sus habitantes, o quienes allí hayan nacido, nada tienen que ver con la frase que cito. El texto de Jorge Franco se refiere a la otra Medellín, la colombiana, esa en la que el regionalismo de su gente deja a vascos y catalanes como principiantes cuando se trata de la reivindicación regional -fue un paisa el que se inventó, casi seguro, eso de que "&lt;i&gt;nosotros&lt;/i&gt;, nosotros es que somos &lt;i&gt;distintos&lt;/i&gt;"-. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Es en esa ciudad en la que viví durante 18 años, y cuando me acuerdo de ella y empiezo a querer sentir nostalgia -casi nunca lo consigo-, rezo para que Medellín a mí no me gane nunca.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9198081573987215300-4600967856492883427?l=elcolordelasciudades.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcolordelasciudades.blogspot.com/feeds/4600967856492883427/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9198081573987215300&amp;postID=4600967856492883427' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9198081573987215300/posts/default/4600967856492883427'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9198081573987215300/posts/default/4600967856492883427'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcolordelasciudades.blogspot.com/2010/03/medellin-esta-encerrada-en-dos-brazos.html' title='Batalla Hombre-Ciudad'/><author><name>Juliana González</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03493385942495536850</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_m3A9mfMyZ4c/S7Dbi4MBANI/AAAAAAAAAkQ/NdIFXsvNRtU/s72-c/medelin.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9198081573987215300.post-4209265076519564054</id><published>2010-03-26T05:14:00.000-07:00</published><updated>2010-03-26T05:33:23.912-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cielos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='fotografía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='música'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='atardecer'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='viaje'/><title type='text'>Sous le ciel de Paris</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_m3A9mfMyZ4c/S6ylaGNg0hI/AAAAAAAAAjE/kXwtBOs9J6Q/s1600/301_4248.JPG"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 300px; DISPLAY: block; HEIGHT: 400px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5452915116601299474" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_m3A9mfMyZ4c/S6ylaGNg0hI/AAAAAAAAAjE/kXwtBOs9J6Q/s400/301_4248.JPG" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;div style="TEXT-ALIGN: center"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="LINE-HEIGHT: 12px; FONT-STYLE: normalfont-size:78%;" class="Apple-style-span"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;span&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:x-small;"&gt;Tormenta, París 2007. Juliana González / ©&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:x-small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#333333;"&gt;...Et le ciel de París &lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#333333;"&gt;A son secret pour lui...&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#333333;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#333333;"&gt;El cielo de París tiene su propio secreto. Quizá todos lo tienen. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#333333;"&gt;Yo ahora me voy a volar para contarle el mío...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: center"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: center"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: center"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;span style="WHITE-SPACE: pre;font-family:'MS Shell Dlg';font-size:13;" class="Apple-style-span"&gt;&lt;object width="353" height="132"&gt;&lt;embed src="http://www.goear.com/files/external.swf?file=e1b8ef8" type="application/x-shockwave-flash" wmode="transparent" quality="high" width="353" height="132"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: center"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9198081573987215300-4209265076519564054?l=elcolordelasciudades.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcolordelasciudades.blogspot.com/feeds/4209265076519564054/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9198081573987215300&amp;postID=4209265076519564054' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9198081573987215300/posts/default/4209265076519564054'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9198081573987215300/posts/default/4209265076519564054'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcolordelasciudades.blogspot.com/2010/03/sous-le-ciel-de-paris_26.html' title='Sous le ciel de Paris'/><author><name>Juliana González</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03493385942495536850</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_m3A9mfMyZ4c/S6ylaGNg0hI/AAAAAAAAAjE/kXwtBOs9J6Q/s72-c/301_4248.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9198081573987215300.post-7399010280469796187</id><published>2010-03-25T07:42:00.000-07:00</published><updated>2010-03-25T11:47:11.982-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='política'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='citas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='escritores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Bierce'/><title type='text'>No hay que meterle política a la cosa</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_m3A9mfMyZ4c/S6usSP82owI/AAAAAAAAAi0/cDnGIGffVn0/s1600/735bierce.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 280px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_m3A9mfMyZ4c/S6usSP82owI/AAAAAAAAAi0/cDnGIGffVn0/s320/735bierce.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5452641203381510914" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"   style="font-family:Verdana, serif;font-size:100%;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 13px;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"   style="font-family:Verdana, serif;font-size:100%;"&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;De Ambrose Gwinnett Bierce, «Bitter Bierce» (amargo Bierce) para los amigos, se desconoce la fecha exacta de su muerte. Acaso importa. Se sabe que nació el mismo año que murió Stendhal, 1842, en Ohio, Estados Unidos, pero nunca más se supo de su suerte una vez cruzara la frontera mexicana a finales de 1913 y desapareciera en circunstancias misteriosas.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Hacía poco había realizado su último viaje, esta vez a pasado, para recorrer los escenarios donde pasó su juventud como voluntario en la Guerra Civil americana, en los que lo salpicó la insensatez humana de la guerra y hasta fue malherido. Esa experiencia en la batalla, junto con tres años de vida burguesa en Inglaterra, son la fuente posterior de sus relatos siniestros y su periodismo satírico, este último desplegado en numerosas tribunas desde las que exhaló su desprecio por los “ladinos políticos y magnates locales, hacia los poetrastros y ambiciosos escritores de segunda fila[1]”.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;En estos tiempos actuales de elecciones, candidatos y elegidos, de banderas, patrias y egotismos, de justicia y corruptelas, de crisis económica y patrioterismos, viene bien que “no le metamos política a la cosa”, expresión que utiliza mi madre cuando en una discusión cotidiana comienzan a salir argumentos demasiado elaborados. Porque como bien nos recuerda &lt;i&gt;Bitter Bierce &lt;/i&gt;en su genial &lt;i&gt;Diccionario del diablo&lt;/i&gt;, a la la política es mejor no tomársela demasiado en serio, porque luego pasa lo que pasa…&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;He seleccionado aquí algunas definiciones del "vocabulario del cínico", título original del &lt;i&gt;Diccionario del diablo &lt;/i&gt;de Bierce, para reírnos un poco en tiempos en los que la clase política más bien hace llorar, de pura verguenza.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt;Presidente, s:&lt;/b&gt;&lt;/i&gt; A) Jefe temporal, elegido por líderes de un partido de bandidos políticos con el propósito de dividirse el botín entre todos. B) Figura que encabeza un pequeño grupo de personas de los que se sabe positivamente (y sólo de ellos se sabe) que no son deseados como presidente por un número inmenso de sus compatriotas&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt;Candidato, s:&lt;/b&gt;&lt;/i&gt; persona que siguiendo el consejo de sus amigos, acepta con repugnancia sacrificar sus intereses en nombre del bien público&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt;Campaña electoral, s:&lt;/b&gt;&lt;/i&gt; proceso que se cumple parándose sobre una plataforma, y proclamando que Smith es un genio y Jones un gusano.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt;Ambición, s: &lt;/b&gt;&lt;/i&gt;deseo ambicioso de ser calumniado por los enemigos mientras se vive, y de ser ridiculizado por los enemigos, una vez muerto&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt;Voto, s:&lt;/b&gt;&lt;/i&gt; instrumento y símbolo del poder de un hombre libre para hacer de sí mismo un tonto y de su país una ruina&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt;Votación, s:&lt;/b&gt;&lt;/i&gt; trampa sencilla mediante la cual la mayoría demuestra ante la minoría que resistir es una locura”&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt;Timar, v. tr:&lt;/b&gt;&lt;/i&gt; decirle al pueblo soberano que si uno es elegido no robará&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt;Senado, s:&lt;/b&gt;&lt;/i&gt; cuerpo de ancianos encargados de altos deberes y fechorías&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt;Revolución, s&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;: cambio brusco de una forma de desgobierno&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt;Republicano, adj:&lt;/b&gt;&lt;/i&gt; sistema de gobierno en el que la justicia es igual para todos los que se permiten el lujo de pagarla&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt;Público, s:&lt;/b&gt;&lt;/i&gt; factor desdeñable en los problemas de la legislación&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;Prensa, s:&lt;/i&gt;&lt;/b&gt; poderosa maquinaria para magnificar, que con la ayuda de nosotros y de la inprenta, transforma el chillido de un ratón en el rugido de un león editorial, ante cuyas manifestaciones la nación (presumiblemente) queda en suspenso, con el aliento entrecortado&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt;Política, s:&lt;/b&gt;&lt;/i&gt; lucha de intereses enmascarada como enfrentamiento de principios. Conducción de los asuntos públicos en busca de ventajas personales&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt;Político, adj:&lt;/b&gt;&lt;/i&gt; anguila en el lodo fundamental sobre el que se erige la superestructura de la sociedad organizada. Cuando se sacude, confunde la agitación confunde la agitación de su cola con el temblor de un edificio. Compartida ocn el estadista, sufre la desventaja de estar viva&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt;Ejecutivo, s:&lt;/b&gt;&lt;/i&gt; funcionario gubernamental, cuyo deber consiste en dar cumplimiento a las decisiones del poder Legislativo, hasta que el poder judicial decide declararlas inválidas y sin efecto&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt;Plebiscito, s:&lt;/b&gt;&lt;/i&gt; voto popular para aprobar lo que quiere un soberano&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt;Ministro, s&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;: agente de un poder superior, que tiene una responsabilidad inferior (...) su principal calificación es la capacidad para la mentira plausible.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt;Patriotismo&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;: basura combustible siempre dispuesta para que la incendie la antorcha de cualquier ambicioso que quiera iluminar su propio nombre&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt;Patriota, adj:&lt;/b&gt;&lt;/i&gt; Aquel a quienes los intereses de una facción le parecen superiores a los de todos. Víctimas de estadistas y herramienta de conquistadores.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt;Optimista, adj&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;: partidario de la doctrina que afirma que lo negro es blanco&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt;Pesimismo, s:&lt;/b&gt;&lt;/i&gt; filosofía que se impone ante el predominio desconsolador de los optimistas con sus esperanzas de espantapájaros y sus insoportables sonrisas&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt;Nepotismo, s:&lt;/b&gt;&lt;/i&gt; designar al propio abuelo para que ocupe un cargo público por el bien del partido&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt;Presagio, s:&lt;/b&gt;&lt;/i&gt; un signo de que lago pasará sin que nada suceda&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt;Justicia, s:&lt;/b&gt;&lt;/i&gt; mercancía más o menos adulterada que el Estado vende al ciudadano como premio a su obediencia, impuestos y servicios personales&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt;Impostor, adj:&lt;/b&gt;&lt;/i&gt; rival que también aspira a los honores públicos&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt;Impostura, s:&lt;/b&gt;&lt;/i&gt; profesión de los políticos, ciencia de los doctores, saber de los críticos, religión de los predicadores y en una palabra, el mundo&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt;Honorable, adj:&lt;/b&gt;&lt;/i&gt; …en los cuerpos legislativos se acostumbra llamar honorables a todos los integrantes. Por ejemplo: “el honorable caballero es un miserable canalla”.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt;Habeas Corpus, s:&lt;/b&gt;&lt;/i&gt; un escrito gracias al cual un hombre puede ser sacado del calaboso para que se le pregunte si se lo pasó bien&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt;Gabinete, s:&lt;/b&gt;&lt;/i&gt; grupo de funcionarios al que se le encarga el desgobierno de un gobierno; estos cargos están por lo general bien dotados&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt;Escrúpulos, s&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;: palabra que está cayendo en desuso, como expresión de algo que ya no existe&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt;Economía, s:&lt;/b&gt;&lt;/i&gt; comprar el barril de whisky que no se necesita por el precio de la vaca que no se puede pagar.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt;Detenido, adj:&lt;/b&gt;&lt;/i&gt; atrapado cometiendo un crimen, sin dinero para satisfacer al policía&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b&gt;Demagogo, adj:&lt;/b&gt; adversario político&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt;Chusma, s:&lt;/b&gt;&lt;/i&gt; se llama así, en la república, a la gente que ejerce una autoridad suprema mitigada por elecciones fraudulentas.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt;Congreso, s:&lt;/b&gt;&lt;/i&gt; organismo integrado por hombres que se reunen para anular las leyes&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt;Comercio, s:&lt;/b&gt;&lt;/i&gt; especie de transacción en la que A roba a B los bienes de C, mientras en compensación B saca del bolsillo de D el dinero que pertenece a E.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt;Competidor, s:&lt;/b&gt;&lt;/i&gt; pícaro que desea lo mismo que nosotros&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;P.S. Bierce tiene en su diccionario definiciones de todo tipo. Las que tienen que ver con el amor, la pareja y la vida cotidiana son igualmente sarcásticas, como aquella de Matrimonio, s: estado o situación de una comunidad integrada por un amo, un ama y dos esclavos, que suman en total dos personas. Al misántropo lo apodaban Bitter Bierce, al fin y al cabo.&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="mso-element:footnote-list"&gt;  &lt;hr align="left"  width="33%" style="font-size:78%;"&gt;    &lt;div style="mso-element:footnote" id="ftn1"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"   style="font-family:Verdana, serif;font-size:100%;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 12px; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 13px; "&gt;[1] En Noticia sobre el autor, en Diccionario del diablo: BIERCE, Ambrose (2002). Editorial Valdemar, Madrid. 4ª edición&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9198081573987215300-7399010280469796187?l=elcolordelasciudades.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcolordelasciudades.blogspot.com/feeds/7399010280469796187/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9198081573987215300&amp;postID=7399010280469796187' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9198081573987215300/posts/default/7399010280469796187'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9198081573987215300/posts/default/7399010280469796187'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcolordelasciudades.blogspot.com/2010/03/no-hay-que-meterle-politica-la-cosa.html' title='No hay que meterle política a la cosa'/><author><name>Juliana González</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03493385942495536850</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_m3A9mfMyZ4c/S6usSP82owI/AAAAAAAAAi0/cDnGIGffVn0/s72-c/735bierce.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9198081573987215300.post-242843765853921780</id><published>2010-03-23T15:25:00.000-07:00</published><updated>2010-03-25T12:26:20.184-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='efemérides'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='stendhal'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='citas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='sorela'/><title type='text'>To the happy few</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_m3A9mfMyZ4c/S6lABdv8ehI/AAAAAAAAAis/mKF5kMu29NQ/s1600-h/stendhal2um9.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 302px; DISPLAY: block; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5451959217818466834" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_m3A9mfMyZ4c/S6lABdv8ehI/AAAAAAAAAis/mKF5kMu29NQ/s320/stendhal2um9.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;i&gt;"Ni siquiera se sabe con certeza cuánta gente acudió al entierro de Stendhal, tras una afortunada embolia que lo mató en la calle el 23 de marzo de 1842: hay quien dice que fueron tres amigos, y hay quien, más verosímilmente, sube el cortejo hasta una docena. Lo que sí se sabe es que una tibia pobreza que no llegaba a dramática lo persiguió con tanta constancia que una de sus últimas preocupaciones fue no tener suficiente dinero para ser enterrado en el cementerio que prefería, y lo fue en el de Montmartre, en París, en una tumba sacudida durante años por las vibraciones del metro hasta una la sociedad de amigos consiguió el traslado de sus restos a un sitio mejor. &lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;i&gt;Según Consuelo Berges, traductora de stendhal al español, "el escritor, entre los grandes, sobre el que menos se escribió mientras vivía, es probablemente el escritor sobre el que más se ha escrito a partir de unos años después de su muerte"[1]...&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;Hoy, aniversario de la muerte de Stendhal, viene bien recordar su condición, por encima de otras, de escritor viajero; un hombre de vocación europea. Gracias a su primo Pierre Daru, ingresó en el ejército napoleónico en 1799, y a partir de entonces el destino hizo de él un viajero casi sin pausa: de su tierra natal, Grenoble, viaja a París y de ahí a las gestas napoleónicas –en las que conoce Milán, Alemania, Brunswick, Rusia–. Más adelante, ya como burócrata del Imperio –prefecto, intendente, cónsul– la vida de Stendhal fue un contante ir y venir entre Francia e Italia, con estancias temporales en Suiza, Alemania, Holanda e Inglaterra, entre otros destinos:&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;i&gt;“Stendhal, de vocación europea, recorre Europa con Napoleón, en Italia completa su educación artística, se enamora, se entrega a sus pasiones favoritas: la música y la pintura, empieza a sentirse ciudadano del mundo, copartícipe de esa élite que ignora las fronteras creadas artificialmente por los napoleones y los Metternichs (...) y allí finalmente se hará escritor”[2].&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;Esto significa que Stendhal no conoció ni de fronteras ni de chauvinismos, a pesar de ser un francés del siglo XIX. Por eso, de todos los lugares visitados, pudo hacer de Italia su patria por elección. Pasó, todo sumado, diecisiete años allí, e incluso fue el país en el que concibió su epitafio: “Arrigo Beyle, milanese”, (yace Beyle, Milanés) y que luego quiso modificar, según cuenta Crouzet, su principal biógrafo, por “Arrigo Beyle, romano”. &lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;Como explica también Pedro Sorela:&lt;i&gt; “Italia fue para Stendhal el lugar indicado en el momento adecuado, y allí encontró el ambiente ideal para su propia expresión. No se trataba sólo de un país y una cultura (…) se trataba también de un territorio elegido (…) hasta el punto que no es posible comprender a Stendhal sin ambos países. (…) [su vida y su obra] la preside su escasa reverencia por la patria que le ha asignado el destino y su elección de otra, en su caso Italia (…) una elección positiva –Italia– y también negativa: no era de tal sitio[3]”.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;Hoy, efeméride de su muerte, me quedo con eso de territorio elegido y escasa reverencia por la patria que le ha asignado el destino. En estos tiempos de nacionalismos exacerbados y de más banderas que nunca, de escrituras nacionales y de literatura metida en cajoncitos, habría que recordar a Beyle, que nació francés pero murió italiano, de modernidad difícil de encajonar incluso en nuestros días, y repensar también en aquello que decía, de que:&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;i&gt;“No hay peor desgracia que llevar una vida aburrida[4]”&lt;/i&gt;. Ese aburrimiento a mi lo producen, casi sobre todo, las patrias y las fronteras, sean éstas de cualquier tipo. &lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;________________________________________&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;[1] SORELA, Pedro (2006): Dibujando la tormenta. Faulkner, Borges, Stendhal, Shakespeare, Saint–Exupéry. Inventores de la escritura moderna. Madrid, Alianza Editorial, pag 169&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;[2] BRAVO, Juan (2006): “Stendhal viajero: Memorias de un turista”, en Revista de Filología Románica nº Extra 4, pag 191.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;[3] Sorela: Op Cit, pag 192 y 235.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;[4] En carta a Giulia Rineiri de Rocchi, abril de 1833&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9198081573987215300-242843765853921780?l=elcolordelasciudades.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcolordelasciudades.blogspot.com/feeds/242843765853921780/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9198081573987215300&amp;postID=242843765853921780' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9198081573987215300/posts/default/242843765853921780'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9198081573987215300/posts/default/242843765853921780'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcolordelasciudades.blogspot.com/2010/03/to-happy-few_9316.html' title='To the happy few'/><author><name>Juliana González</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03493385942495536850</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_m3A9mfMyZ4c/S6lABdv8ehI/AAAAAAAAAis/mKF5kMu29NQ/s72-c/stendhal2um9.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9198081573987215300.post-6454097562627345318</id><published>2010-03-22T03:03:00.000-07:00</published><updated>2010-03-22T03:33:57.965-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='citas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='viaje'/><title type='text'>La mañana que Tolstói murió (San Petesburgo, 1910)</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_m3A9mfMyZ4c/S6dDeTPgPII/AAAAAAAAAiE/kQggoVDq7X0/s1600-h/guerra+y+paz.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 212px; height: 320px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_m3A9mfMyZ4c/S6dDeTPgPII/AAAAAAAAAiE/kQggoVDq7X0/s320/guerra+y+paz.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5451400061795712130" /&gt;&lt;/a&gt;..."Se había dado orden a la prensa de no publicar nada, ni una sola línea, de esa muerte en los periódicos. Shklovski salió del portal de su casa y de pronto vio desaparecer a la gente, los negocios se cerraron en cosa de segundos, los coches de caballos se detuvieron. Hubo un silencio majestuoso, sagrado, como si el mundo hubiera muerto, como si el globo terrestre se hubiera detenido en su camino, y luego, de repente, por todas partes apareció una multitud desolada que lloraba, enferma de dolor, huérfana porque su padre la había abandonado. Las iglesias habían cerrado las puertas para que nadie entrara en ellas; a Tolstói lo habían excomulgado muchos años atrás. Pero la multitud las rodeaba, las ahogaba, las convertía en algo trivial ante el roble que había caído, la tierra había muerto y Rusia lloraba".&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:verdana;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:x-small;"&gt;Edición de &lt;i&gt;G&lt;/i&gt;&lt;i&gt;uerra y Paz&lt;/i&gt; de &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"   style="  ;font-family:verdana, serif;font-size:x-small;"&gt;El Taller de Mario Muchnik, por Arroyo&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"   style="font-family:verdana, Verdana, Arial, sans-serif;color:#444444;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: 12px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div&gt;En &lt;i&gt;El viaje &lt;/i&gt;de Sergio Pitol. Editorial Anagrama, 2000. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"   style="  color: rgb(68, 68, 68); line-height: 12px; font-family:verdana, Verdana, Arial, sans-serif;font-size:10px;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"    style="font-family:verdana, Verdana, Arial, sans-serif;font-size:85%;color:#444444;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style=" line-height: 12px;font-size:10px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"   style="font-family:verdana, Verdana, Arial, sans-serif;color:#444444;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style=" line-height: 12px;font-size:-webkit-xxx-large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9198081573987215300-6454097562627345318?l=elcolordelasciudades.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcolordelasciudades.blogspot.com/feeds/6454097562627345318/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9198081573987215300&amp;postID=6454097562627345318' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9198081573987215300/posts/default/6454097562627345318'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9198081573987215300/posts/default/6454097562627345318'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcolordelasciudades.blogspot.com/2010/03/la-manana-que-tolstoi-murio-san.html' title='La mañana que Tolstói murió (San Petesburgo, 1910)'/><author><name>Juliana González</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03493385942495536850</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_m3A9mfMyZ4c/S6dDeTPgPII/AAAAAAAAAiE/kQggoVDq7X0/s72-c/guerra+y+paz.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9198081573987215300.post-2755572456317267572</id><published>2010-03-20T09:37:00.000-07:00</published><updated>2010-03-23T05:50:21.382-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='fotografía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='poesía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='viaje'/><title type='text'>"El río más largo del mundo cabe en la palabra Nilo"</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_m3A9mfMyZ4c/S6T-R5s_EoI/AAAAAAAAAh8/wcbnWxWGNek/s1600-h/Luxor+-+Nilo+(30).JPG"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 300px; DISPLAY: block; HEIGHT: 400px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5450761032525877890" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_m3A9mfMyZ4c/S6T-R5s_EoI/AAAAAAAAAh8/wcbnWxWGNek/s400/Luxor+-+Nilo+(30).JPG" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;div style="TEXT-ALIGN: center"&gt;&lt;span style="LINE-HEIGHT: 12px;font-family:verdana;font-size:78%;" class="Apple-style-span"  &gt;Atardecer en El Nilo, Luxor. Juliana González / ©&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: center"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"    style="font-family:verdana, Verdana, Arial, sans-serif;font-size:85%;color:#444444;"&gt;&lt;span style="LINE-HEIGHT: 14px;font-size:10;" class="Apple-style-span" &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: center"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"    style="font-family:verdana, Verdana, Arial, sans-serif;font-size:100%;color:#444444;"&gt;&lt;span style="LINE-HEIGHT: 14px;font-size:10;" class="Apple-style-span" &gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: center"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Si (como el griego afirma en el Cratilo)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: center"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;El nombre es arquetipo de la cosa,&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: center"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;En las letras de rosa está la rosa&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: center"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Y todo el Nilo en la palabra Nilo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: center"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: center"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Jorge Luis Borges. &lt;i&gt;El Golem&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: center"&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9198081573987215300-2755572456317267572?l=elcolordelasciudades.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcolordelasciudades.blogspot.com/feeds/2755572456317267572/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9198081573987215300&amp;postID=2755572456317267572' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9198081573987215300/posts/default/2755572456317267572'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9198081573987215300/posts/default/2755572456317267572'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcolordelasciudades.blogspot.com/2010/03/el-rio-mas-largo-del-mundo-cabe-en-la.html' title='&quot;El río más largo del mundo cabe en la palabra Nilo&quot;'/><author><name>Juliana González</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03493385942495536850</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_m3A9mfMyZ4c/S6T-R5s_EoI/AAAAAAAAAh8/wcbnWxWGNek/s72-c/Luxor+-+Nilo+(30).JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9198081573987215300.post-2480342605566428494</id><published>2010-03-18T14:47:00.000-07:00</published><updated>2010-03-21T03:21:03.164-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='críticas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cine'/><title type='text'>Postergar los sueños</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_m3A9mfMyZ4c/S6KfoEmt-nI/AAAAAAAAAh0/Ek2g72PNJms/s1600-h/carl.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 262px; FLOAT: left; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5450094009851443826" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_m3A9mfMyZ4c/S6KfoEmt-nI/AAAAAAAAAh0/Ek2g72PNJms/s320/carl.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div&gt;Carl Fredricksen se ha vuelto un viejo cascarrabias. Y con razón. Es un hombre al final de su vida al que le duelen las articulaciones al levantarse por las mañanas, que camina con dificultad y se queda dormido, a cualquier hora, en el sofá de la sala. No tiene hijos, su esposa ha muerto, el barrio en el que vive desde que tiene memoria ya no es lo era –como les pasa siempre a los viejos- y van a llevarlo a un asilo de ancianos sólo porque uno de los tantos mafiosos de la especulación inmobiliaria pretende transformar su casa en un edificio moderno de cientos de plantas. (Como es obvio, su pequeño chalet construido a la medida del Hombre no encaja en el urbanismo de hormiguero pensado para hombres que tienen que vivir en apartamentos-caja de zapato...)&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Así que, visto el panorama, el anciano decide emprender, a pesar de todos sus achaques, el viaje con el que había soñado desde niño, una ilusión que había compartido con su mujer pero que siempre fue postergada por “lo importante”. La hucha siempre se rompía antes de tiempo…&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Entonces, como suelen hacerlo todos los corazones de luto, Fredricksen resuelve pagarle esa deuda de gratitud a su mujer con ese viaje que se quedaron debiendo, y también con la intención de no morir, él también, con esa aventura pendiente.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Es ahí donde comienza la fantasía. Después de quince minutos en los que no hacen falta las palabras –no las hay- y en los que música tiene fuerza más que suficiente para reemplazarlas y acompañar el planteamiento de la historia, Carl Fredricksen comienza su viaje a las Catataras Paraíso timoneando su casa -ahora flotante- propulsada por globos de helio. Sí, casa flotante y globos de helio, porque estamos hablando de una película de Disney. Y para “niños”.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Por eso resulta inquietante encontrarse con este argumento y un guión tan arriesgado para el cine infantil, con una anciana muerta y un abuelo viudo en los primeros minutos. Porque si bien hay un gordito scout al que le gusta el chocolate, un perro faldero y una lucha en la selva entre buenos y malos, está claro que la película pretende emocionar también, y sobre todo, a los adultos. Y lo consigue, no con otra cosa que con el reflejo de la &lt;i&gt;bufonada&lt;/i&gt; que es a veces la vida, como ya dijo Conrad. Y llega uno a verse cabreado en medio de la película, pensando que la vejez es realmente una faena, que la soledad sin asideros es también una faena, que la vida sin la persona que amas es, sin duda, una faena. Y que no es tan simple como decir&lt;i&gt; "thanks for the adventure, now go for your next one"&lt;/i&gt;. ¡Qué más quisiéramos...!&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Dan ganas de volver a ser niño sólo para poder verla con ojos tranquilos y maravillarnos con pájaros de colores, soñar con casas en el aire que recuerdan un viejo vallenato y reír con perros que saben hablar, en lugar de estar recordando, todo el tiempo, que la mayoría muere con las metas a medias y que por eso los sueños es mejor no postergarlos.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Ficha: Up, año 2009. Director: Pete Docter. Guión: Bob Peterson y Pete Docter.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Pd. La música de Michael Giachinno es, sin duda, lo mejor de la película, especialmente en los primeros 15 minutos. Hace poco oí a un amigo decir que eran los mejores primeros minutos de la historia del cine...  &lt;i&gt;Married life &lt;/i&gt;hace parte de esa primeras secuencias. El juicio lo dejo en sus manos. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;object width="425" height="344"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/pYmGt7RnTlI&amp;amp;hl=es_ES&amp;amp;fs=1&amp;amp;color1=0x3a3a3a&amp;amp;color2=0x999999"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/pYmGt7RnTlI&amp;amp;hl=es_ES&amp;amp;fs=1&amp;amp;color1=0x3a3a3a&amp;amp;color2=0x999999" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9198081573987215300-2480342605566428494?l=elcolordelasciudades.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcolordelasciudades.blogspot.com/feeds/2480342605566428494/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9198081573987215300&amp;postID=2480342605566428494' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9198081573987215300/posts/default/2480342605566428494'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9198081573987215300/posts/default/2480342605566428494'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcolordelasciudades.blogspot.com/2010/03/aplazar-los-suenos.html' title='Postergar los sueños'/><author><name>Juliana González</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03493385942495536850</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_m3A9mfMyZ4c/S6KfoEmt-nI/AAAAAAAAAh0/Ek2g72PNJms/s72-c/carl.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9198081573987215300.post-2134398838529394480</id><published>2010-03-18T04:04:00.001-07:00</published><updated>2010-03-18T10:55:55.394-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='fotografía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='poesía'/><title type='text'>Cuando a la poesía no le hacen falta las palabras...</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_m3A9mfMyZ4c/S6IJAptngOI/AAAAAAAAAhk/W_nIDR1Wodg/s1600-h/foto+islamabad.jpg"&gt;&lt;br /&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; DISPLAY: block; HEIGHT: 246px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5449928405873557730" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_m3A9mfMyZ4c/S6IJAptngOI/AAAAAAAAAhk/W_nIDR1Wodg/s400/foto+islamabad.jpg" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;div style="TEXT-ALIGN: center"&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(68,68,68);font-family:Tahoma, Verdana, Arial, sans-serif;" class="Apple-style-span" &gt;&lt;span class="Apple-style-span"   style="font-family:verdana;font-size:85%;"&gt;Puesta de sol en Islamabad, Paquistán. Muhammed Muheisen / AP&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9198081573987215300-2134398838529394480?l=elcolordelasciudades.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcolordelasciudades.blogspot.com/feeds/2134398838529394480/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9198081573987215300&amp;postID=2134398838529394480' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9198081573987215300/posts/default/2134398838529394480'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9198081573987215300/posts/default/2134398838529394480'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcolordelasciudades.blogspot.com/2010/03/cuando-la-poesia-no-le-hacen-falta-las_18.html' title='Cuando a la poesía no le hacen falta las palabras...'/><author><name>Juliana González</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03493385942495536850</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_m3A9mfMyZ4c/S6IJAptngOI/AAAAAAAAAhk/W_nIDR1Wodg/s72-c/foto+islamabad.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9198081573987215300.post-8835099462389803084</id><published>2010-03-16T11:05:00.000-07:00</published><updated>2010-03-19T07:12:13.373-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='citas'/><title type='text'>Kafka en miniatura o dinosaurio con ojos rasgados</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_m3A9mfMyZ4c/S5_Oh6s7yYI/AAAAAAAAAhU/p8f3qpmS17Q/s1600-h/loscapitulosinteriores.JPG"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 170px; height: 289px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_m3A9mfMyZ4c/S5_Oh6s7yYI/AAAAAAAAAhU/p8f3qpmS17Q/s320/loscapitulosinteriores.JPG" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5449301156230318466" /&gt;&lt;/a&gt;Un pequeño regalo para todos a modo de saludo de regreso... Aunque en realidad nunca me he marchado. He continuado estos posts en mi cabeza y a los que pasaban por aquí los he seguido leyendo. Y he sumado, cómo no, nuevos amigos. A continuación, Zhuang Zi, con un abrazo:&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;“Revoloteaba alegremente; era una mariposa muy contenta de serlo. No sabía que era Zhuang Zhou. De repente despierta. Era Zhuang Zhou y se asombró de serlo. Ya no le era posible saber si era Zhuang Zhou que soñaba ser una mariposa, o era una mariposa que soñaba ser Zhuang Zhou”&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;&lt;br /&gt;En: &lt;i&gt;Los Capítulos Interiores de Zhuang Zi. &lt;/i&gt;Edición de Pilar González España y Jean Claude Pastor-Ferrer. Editorial Trotta, S.A., 1998.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: 22px; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:verdana;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'lucida grande', tahoma, verdana, arial, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: -webkit-xxx-large; white-space: pre-wrap;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"   style="font-family:Georgia, serif;font-size:130%;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 16px; white-space: normal;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9198081573987215300-8835099462389803084?l=elcolordelasciudades.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcolordelasciudades.blogspot.com/feeds/8835099462389803084/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9198081573987215300&amp;postID=8835099462389803084' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9198081573987215300/posts/default/8835099462389803084'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9198081573987215300/posts/default/8835099462389803084'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcolordelasciudades.blogspot.com/2010/03/kafka-en-miniatura-o-dinosaurio-con.html' title='Kafka en miniatura o dinosaurio con ojos rasgados'/><author><name>Juliana González</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03493385942495536850</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_m3A9mfMyZ4c/S5_Oh6s7yYI/AAAAAAAAAhU/p8f3qpmS17Q/s72-c/loscapitulosinteriores.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9198081573987215300.post-5738878169270242053</id><published>2008-10-29T07:33:00.000-07:00</published><updated>2008-10-29T11:02:05.560-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='viaje'/><title type='text'>Batallas en Sigüenza</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_m3A9mfMyZ4c/SQilB16h2hI/AAAAAAAAAYQ/Ql_oGeI5Co0/s1600-h/Sig%C3%BCenza+0ct+08+013.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5262637615653444114" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 240px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_m3A9mfMyZ4c/SQilB16h2hI/AAAAAAAAAYQ/Ql_oGeI5Co0/s320/Sig%C3%BCenza+0ct+08+013.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;div align="justify"&gt;Sigüenza tiene un torreón cuyos vanos están todos surcados por disparos. Impactos de bala de una Guerra Civil. Es esa una torre de la Catedral, que está cerrada a medio día del sábado. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;En Sigüenza hay un Parador –uno más, como en toda España- en el que se ven parejitas pasando el fin de semana. Parejitas de dos tipos: las de escapada (los Paradores son para algunos una especie de motel de lujo) y las otras, las que juegan a la casita feliz y parecen (sólo parecen) ser felices. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;También en Sigüenza se puede encontrar un mesón, frente a la Catedral, en el que venden migas con huevo y paella como entrada. El primero, también plato típico español, entre otras, de tiempos de Guerra. En ese mismo mesón, la última tarde de sábado, también se libraba una batalla perdida desde mucho antes, como todas las guerras: una pareja se batía con miradas al infinito y silencios -que es como se suelen librar las guerras perdidas- contra el futuro.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Sigüenza, que está a dos horas de Madrid, más o menos, tiene un andén en el que se escucha hablar en inglés, en francés, incluso en búlgaro –esto quizá producto de otras guerras más actuales, como la del paro- y también un parque en el que el otoño se deja pintar, se puede hacer siesta en un banco y en el que los viejos tienen una zona de ejercicios con un cartel en el que se les dan recomendaciones para que no vayan a caer fulminados, en este caso por un infarto. También en Sigüenza hay un jardín, un jardín secreto, muy cerca de la Catedral, en el que unos chicos se esconden para planear travesuras y una pareja, no se sabe si enamorada, se refugia allí para lograr un beso.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Mi problema con Sigüenza es que no tiene historia. Que no Historia, como es obvio, sino lo que es peor en mi caso: no haber dejado una allí. ¿Y acaso no es, pues, eso de lo que se trata?&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9198081573987215300-5738878169270242053?l=elcolordelasciudades.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcolordelasciudades.blogspot.com/feeds/5738878169270242053/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9198081573987215300&amp;postID=5738878169270242053' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9198081573987215300/posts/default/5738878169270242053'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9198081573987215300/posts/default/5738878169270242053'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcolordelasciudades.blogspot.com/2008/10/batallas-en-sigenza.html' title='Batallas en Sigüenza'/><author><name>Juliana González</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03493385942495536850</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_m3A9mfMyZ4c/SQilB16h2hI/AAAAAAAAAYQ/Ql_oGeI5Co0/s72-c/Sig%C3%BCenza+0ct+08+013.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9198081573987215300.post-8495413013024140202</id><published>2008-10-17T11:12:00.000-07:00</published><updated>2008-10-20T14:40:25.337-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='viaje'/><title type='text'>Volver a Madrid</title><content type='html'>&lt;p align="justify"&gt;No se vuelve nunca a los sitios –le dijo, con ese típico dejo de lección que suelen poner los mayores que creen que por su experiencia ya lo saben todo. &lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Al comienzo no le entendió. Creyó que lo que había querido era hacer referencia a ese tópico que alude al Macondo de García Márquez cuando asegura que &lt;em&gt;al lugar donde has sido feliz no debieras tratar de volver. &lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Pero no era eso. Más tarde vino a comprender que lo que había querido decirle –más allá del aire de sermón que tan mal le sentó siempre- era que aunque no cambie el escenario, aunque las piedras sigan en el mismo lugar y los rostros sólo hayan envejecido un poco, no se vuelve nunca a los sitios porque es el protagonista el que ha cambiado: sus ojos ya no ven el verde oliva de antes, sino más bien un amarillo-naranja, su sed ya no es la misma –hoy no come patatas fritas sino que compra verduras en la acera de enfrente- y, sobre todo, el anhelo de su corazón ya no es el de descubrir sino el de asentarse, para comenzar a soñar de nuevo. &lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;No se vuelve entonces a los sitios siendo otro, al fin entendió, entre otras cosas porque es el actor el que hace la obra y la novela es mucho más que su escenario. &lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;No se vuelve nunca a los sitios –volvió a decirle, sin sospechar siquiera que ella ya lo había comprendido. &lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9198081573987215300-8495413013024140202?l=elcolordelasciudades.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcolordelasciudades.blogspot.com/feeds/8495413013024140202/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9198081573987215300&amp;postID=8495413013024140202' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9198081573987215300/posts/default/8495413013024140202'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9198081573987215300/posts/default/8495413013024140202'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcolordelasciudades.blogspot.com/2008/10/volver-madrid.html' title='Volver a Madrid'/><author><name>Juliana González</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03493385942495536850</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9198081573987215300.post-4697871466658030346</id><published>2008-09-04T16:55:00.000-07:00</published><updated>2010-03-20T10:08:25.505-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='fotografía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='viaje'/><title type='text'>El último sol en Bruselas</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_m3A9mfMyZ4c/SMB1uByniwI/AAAAAAAAAXw/y_oBRekqkJ8/s1600-h/301_4351.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5242319399874431746" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_m3A9mfMyZ4c/SMB1uByniwI/AAAAAAAAAXw/y_oBRekqkJ8/s400/301_4351.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9198081573987215300-4697871466658030346?l=elcolordelasciudades.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcolordelasciudades.blogspot.com/feeds/4697871466658030346/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9198081573987215300&amp;postID=4697871466658030346' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9198081573987215300/posts/default/4697871466658030346'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9198081573987215300/posts/default/4697871466658030346'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcolordelasciudades.blogspot.com/2008/09/el-ltimo-sol-de-bruselas.html' title='El último sol en Bruselas'/><author><name>Juliana González</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03493385942495536850</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_m3A9mfMyZ4c/SMB1uByniwI/AAAAAAAAAXw/y_oBRekqkJ8/s72-c/301_4351.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry></feed>
